Honor Reigns Supreme, las dos caras del Ring of Honor actual

Criticada por muchos, la empresa norteamericana Ring of Honor Wrestling intenta demostrar semana a semana por qué es una de las mejores alternativas en el negocio del wrestling profesional

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Los aficionados al wrestling profesional somos unas personas un tanto peculiares. Hay casos y casos, tampoco vamos a generalizar, pero la inmensa mayoría de personas se dejan llevar por la opinión de unos pocos individuos con gran influencia, llámeseles ‘conocedores’, ‘expertos’ o ‘sabios’. Esto provoca el nacimiento de conceptos que se perciben como universales.

Es decir, si la mayoría piensa que esta empresa/evento/luchador/estilo es horrible; no puede gustarte, o al menos en público. Este fenómeno también es aplicable a la mayoría de ámbitos de la opinión pública (como bien explica Noelle-Neummann en su teoría de ‘La Espiral del Silencio’). Las personas pierden, o por lo menos ocultan, su valor crítico y hacen caso a la mayoría por el mero hecho de pertenecer y sentirse reconocidos dentro de su comunidad.
Un servidor, como bien sabrá todo el que me conoce, está totalmente en contra de este tipo de comportamientos. No creo que exista una verdad absoluta, y mucho menos cuando hablamos de gustos u opinión. Es más, me parece absurdo llevar cualquier valoración al extremo y que tenga que ser blanco o negro. Las escalas de grises son muy útiles y mucho más eficientes.
Explicaciones teóricas aparte, una de las ‘modas’ que ha pegado más fuerte en las diferentes comunidades de wrestling profesional este último año es el odio a la empresa norteamericana Ring of Honor Wrestling (ROH). Ya no ‘mola’ disfrutar con su producto. Lo peor de todo es que en la mayoría de casos se trata de hate sin trasfondo, vacío, carente de opinión personal. Yo, reconocido amante de la empresa, no entiendo mucho este movimiento. Y es por esto por lo que he decidido escribir este artículo, para analizar, punto por punto, lo bueno y lo malo de ROH. Sus pros y sus contras. Porque a mí y a mucho otros, a diferencia de esta nueva generación de aficionados, nos gusta jugar con las escalas de grises.
1. LO QUE SE DICE POR LA RED

1.1. ROH atraviesa el peor momento de su historia y es, a día de hoy, la peor empresa del mundo
Esta es, probablemente, una de las frases que más se puede leer en internet. Creo conveniente abordar esta cuestión en primer lugar al tratarse de la acusación más grave. ROH está muy lejos de ser la peor empresa del mundo. Sin bien es cierto que los primeros meses del año 2016 sacaron a la luz muchas de sus carencias, me parece algo extremista crucificar a una empresa por producir tres eventos de Pago-Por-Visión (PPV) insulsos. Además, lo que mucha gente obvia cuando defiende esta idea es que ROH cerró el año de una manera más que satisfactoria, aumentando considerablemente la calidad de su producto y registrando un récord de ventas en el evento que pone fin el año, Final Battle 2016.
ROH ha tenido años peores, pero el paso de los años ha hecho que la gente recuerde sólo los grandes combates y olvide historias y eventos para el olvido. Sin ir muy atrás en el tiempo, los últimos años de la Era Cornette en HDNet y los primeros meses después de la compra de Sinclair Broadcast Group (SBG) fueron peores.
Considerar que una empresa atraviesa el peor momento de su historia cuando produce más eventos al año que nunca, emite seis PPV anuales con buenas ventas, consigue acuerdos televisivos a nivel europeo, su nivel de asistencia aumenta progresivamente y tiene alianzas internacionales con dos de las empresas más grandes del mundo (New Japan Pro Wrestling y Consejo Mundial de Lucha Libre), me parece, cuanto menos, curioso. A todo esto hay que sumarle el hecho de que SBG es uno de los grupos televisivos con mayor capital del mundo. No todo va destinado a ROH, ni mucho menos, pero las mejoras en la producción de eventos y televisión han sido más que evidentes durante el año 2016.
1.2. La calidad in-ring es pésima e inferior a la gran mayoría de empresas
El nivel de combates en ROH ha caído con el paso de los años, no voy a negarlo. Sus luchas carecen de ese carácter épico que hacía que la gente de todo el mundo hablara de ellas. Ya no se producen candidatos a combate del año con la misma frecuencia que antes, lo sé; pero una cosa es decir que el nivel ha bajado y otra muy distinta es tachar al producto de “malo”.
La forma de luchar en la empresa ha ido evolucionando. Si bien en sus inicios ROH apostaba por un estilo más cercano a las Artes Mariales Mixtas y el Strong Style (en lo que ha combates importantes se refiere); con el paso de los años se fue refinando. La idea inicial era no sobreexponer tanto a los talentos para evitar lesiones, pero el resultado final terminó matando la esencia que hacía de los primeros main events algo especial. La calidad sigue estando presente, ROH tiene en su plantilla luchadores de nivel, pero la manera en la que son enfocadas sus luchas no les permite llegar al “siguiente nivel” con la frecuencia a la que el público de ROH está acostumbrado.
Otro factor a tener en cuenta es que, la inmensa mayoría de analistas de lucha libre profesional que critican ROH no consumen su producto como tal. La gente tiende a juzgar el nivel in-ring de la empresa por lo que ofrece en los PPVs (4-6 al año), cuando hay otros 20 eventos distribuidos en DVD y Video On Demand de nivel superior y con combates mucho mejores. Por poner un ejemplo, de mi top 10 de combates en 2016, 8 de ellos tuvieron lugar en eventos grabados para VOD. Mucho wrestling pasa desapercibido para el gran público; pero eso será analizado más adelante.
Por último, el programa semanal de la empresa (ROH TV) es de los shows semanales más fáciles de ver. Es cierto que es difícil producir un mal programa de una sola hora de duración, pero ROH sabe hacer las cosas bien en este aspecto. Para el público que prefiere el wrestling al entretenimiento, ROH TV es la opción ideal. Combates cortos, bien trabajados, con buenos talentos, combinando con segmentos e historias muy fáciles de seguir.
1.3. Todos los luchadores se marchan porque son conscientes de lo mala que es la empresa
Otro gran movimiento que tuvo mucha presencia en las redes sociales fue el supuesto “apocalipsis” que iba a tener lugar el 31 de diciembre en ROH. Aparentemente, todos los luchadores iban a marcharse de la empresa y la plantilla se iba a quedar desierta. Un mes después podemos asegurar que no ha sido así. Es más, ROH ha renovado a talentos como los Briscoes, Bobby Fish, Hangman Page, Christopher Daniels, Shane Taylor, Jay Lethal o The Young Bucks.
Las salidas se han producido, como es normal. Ningún aficionado o directivo de ROH negará que los talentos van y vienen. ROH no es WWE o NJPW, los altos cargos tienen muy clara cuál es su oferta para los luchadores. ROH es un lugar donde los talentos pueden exponerse, gozar de estabilidad económica con un calendario reducido y tener la posibilidad de trabajar en México o Japón. ROH no quiere ser el “final del camino” en la carrera de los luchadores; lo que ellos hacen (y han hecho siempre) es crear estrellas. El mundo no se acabó cuando se marcharon a Bryan Danielson, Nigel McGuinness, CM Punk o Kevin Steen; no se va a acabar tampoco por que se vayan Kyle O’Reilly o Adam Cole a WWE. No existe ese catastrofismo que quiere vender el ‘conocedor’.
A todo esto hay que sumarle el hecho de que el paradigma de la escena independiente ha cambiado mucho. Hace 10 años, los luchadores se hacían un nombre viajando por el mundo para llamar la atención de WWE; ahora, gracias a su acuerdo de colaboración, los talentos encuentran en EVOLVE una vía de acceso directa a WWE. La competitividad es mayor y muchos talentos, sobre todo aquellos que ya pasan los 30, preferirán ir a EVOLVE para tener más posibilidades de firmar por WWE. Pero, como he dicho antes, esto no es algo negativo ni catastrófico, es la naturaleza del negocio. La competencia es sana y saca lo mejor de todas las empresas.
1.4. NJPW es dañina para ROH y solo aporta problemas
“ROH es la muñeca de trapo de NJPW” y otros tantos comentarios ofensivos he leído en diferentes portales especializados. Tachar de dañina una relación internacional con la segunda empresa de lucha libre profesional más importante del mundo es, cuanto menos, extraño. Es normal que ROH esté por debajo, NJPW es la gran empresa que quiere expandirse y ROH tendrá que aprovechar eso al máximo, con sus ventajas e inconvenientes, pero siendo consciente de su puesto. No sé la percepción que tiene la gente.
La relación entre NJPW y ROH comenzó de la mejor de las maneras. ROH utilizaba a las estrellas japonesas de manera puntual para generar grandes beneficios y hacer de ellas atracciones especiales. Las primeras giras funcionaron bastante bien y los talentos norteamericanos empezaron a viajar a Japón. Sin embargo, ROH pecó de inexperiencia (algo bastante raro teniendo en cuenta sus relaciones anteriores con Pro-Wrestling NOAH y Dragon Gate) y aprovechó de muy mala manera a los luchadores de NJPW durante los primeros seis meses de 2016. La presencia de talento japonés en casi todos los eventos tenía un efecto devastador en dos frentes: perdía el interés al convertirse el algo habitual y opacaba al talento que verdaderamente importa, el de ROH.
Por suerte, algo pasó por la cabeza de los directivos y a finales del año la cosa cambió. Los eventos Death Before Dishonor y All Star Extravaganza fueron buena prueba de ello. Los talentos de ROH ocupaban la mayoría de combates, conseguían un buen número de victorias sobre los japoneses y no se sentían opacados. Ha habido problemas, pero ROH ha aprendido de sus errores y ha dado con la tecla para exprimir al máximo la relación con el gigante japonés.

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2. LA REALIDAD, NO TODO ES PERFECTO

2.1. El sistema de contrataciones tiene problemas y no se invierte lo suficiente en talento joven
Tener a tus luchadores contratados a fechas o con acuerdos de un solo año de duración es un error. Puede que así es como funcionen las cosas en la escena independiente, pero ROH no puede permitirse sorpresas. ROH no puede construir a luchadores en vistas a hacer con ellos algo grande (Keith Lee o Kyle O’Reilly son buenos ejemplos) para que estos no renueven y haya que desechar los planes por completo. Es más, ya no es el hecho de que no cuentes con esos luchadores, es que, como has invertido tiempo trabajando con ellos, el resto de tu plantilla no tiene credibilidad para ocupar sus puestos.
El mejor remedio contra la inestabilidad son los contratos de dos/tres años. Con un contrato de larga duración puedes trabajar con tranquilidad, pensar planes de futuro y crear storylines a largo plazo (lo único que se le da bien a Delirious) sin riesgos. Jay Lethal y The Young Bucks han sido los primeros luchadores en llegar a este tipo de acuerdos; y de cara a 2017 debería convertirse en algo habitual.
Además de gastar más en los contratos de las estrellas, ROH debe perder el miedo a invertir en jóvenes talentos con proyección. El dinero no crece en los árboles y las inversiones en talentos jóvenes pueden salirte mal; pero estando como está el mercado ahora mismo, ROH necesita abrir su campo de visión para empezar a contratar a las mejores jóvenes promesas del territorio. Si tus hombres importantes se van necesitarás alguien para suplirle; no tiene nada de malo que se marche gente, siempre y cuando hayas hecho los deberes y tengas jóvenes para sustituirles.
2.2. El equipo creativo y administrativo necesita un lavado de cara
Las renovaciones de plantilla son algo que todas las empresas necesitan. Los tiempos cambian y con ello tu producto. ROH sabe hacerlo bien, pero hay muchos aspectos de su gestión creativa que podrían ser mejorados. Hunter Johnson, conocido en el ring como Delirious, es el head booker de ROH. Hace algunas cosas bien, no vamos a negarlo, pero hace mal muchas cosas más. No pido que sea despedido (que tampoco lo vería mal), tan solo quiero que entre gente nueva al equipo creativo, con ideas y ganas de comerse el mundo. Gente que se anteponga a las decisiones de Johnson y exprima al máximo sus ideas y cualidades.
Los recortes han provocado que la plantilla interna de ROH se haya reducido. Esto significa menos personas tienen que hacer el trabajo de muchos. Y ya pueden ser todo lo bueno que quieras estos empleados, pero cuando hay exceso de trabajo la calidad de este empieza a decrecer. Lo quieras o no. ROH necesita nuevas personas detrás de las cámaras. La situación económica de la empresa es inmejorable y los acuerdos internacionales le permiten hacer mil cosas desde un punto de vista creativo, tan sólo hace falta dar con la persona adecuada que sepa encajar todas las piezas del rompecabezas.
2.3. La plantilla necesita rejuvenecerse
Estoy cansado de ver como los luchadores en ROH ganan el campeonato por segunda o tercera vez. Ese no es manejo del campeonato que el aficionado fiel quiere. La duración de los reinados es discutible; pero el hecho de que Adam Cole sea campeón por tercera vez deja claro cuál es la situación en la parte alta de la cartelera a día de hoy.
ROH necesita buscar talentos jóvenes. Tiene que mirar más allá de su dojo y de las pequeñas promociones del noreste; tiene que dar con esos diamantes en bruto que Gabe Sapolsky saca de debajo de las piedras. Muévete por la escena independiente, encuentra potencial e invierte en él; sin miedo. Si consigues manejarlos bien, con una buena historia detrás, cualquier inversión te saldrá rentable. ROH no puede dejar escapar futuras estrellas como Donovan Dijak, Keith Lee, Lio Rush o Jonathan Gresham. Tiene que darles un buen contrato e ir construyéndolas a fuego lento, para que el día de mañana sean vistos como luchadores relevantes y estén listos para dar un paso al frente.
Con la situación actual, todo apuntaba a que Christopher Daniels o Jay Briscoe ganarían el campeonato mundial en el 15 Aniversario para tener un reinado de transición y dejar que los jóvenes crecieran. Por suerte, los planes parecen haber cambiado. Si ROH es inteligente, hará que Dalton Castle derrote a Adam Cole en Supercard of Honor para crear ruido durante el fin de semana de WrestleMania 33. Esto supondría un soplo de aire fresco y subiría la moral a todos esos jóvenes que pensaban que ROH nunca les daría algo relevante. A partir de aquí, el siguiente movimiento sería, desde mi humilde punto de vista, seguir construyendo a Marty Scurll como el top heel de la empresa para que este termine el año derrotando al ídolo de los aficionados (Castle) y con el campeonato mundial de ROH en su cintura.
2.4. Los PPVs deben mejorar y presentar una imagen mejor de ROH
Los eventos de Pago-Por-Visión, para mi sorpresa, venden bien a pesar de su elevado precio (25$). La gente suele quedar satisfecha cuando pasan las tres horas de evento; pero podría ser mejor.
ROH presenta carteleras con 8-10 combates que, condesados en tres horas, hacen que todo se sienta apresurado. ROH siempre ha destacado por dar grandes cantidades de tiempo a los combates importantes e, incluso, a los jóvenes talentos en mitad de cartelera para que se lucieran. Con la llegada de los PPVs eso desapareció (salvo en algunas excepciones). La gente del midcard tiene que hacer todo en 8 minutos, la gente el main event en 15. Cuando condesas tanto las luchas estas pierden su esencia y, en consecuencia, esa aura especial que permiten al público empatizar con ellas.
Los combates por el campeonato mundial de ROH no deberían bajar de los 25-30 minutos de duración. Si el lema de la empresa es “el mejor wrestling profesional del mundo”, no puedes ofrecer combates apresurados y con esquemas típicos de empresas main stream. Tienes que arriesgarte y llevar a PPV esas batallas legendarias que quedaron grabadas en las retinas de los aficionados originales.
La fórmula de combates más largos e importantes sigue presente en los eventos para VOD. Esto es positivo y demuestra que todos los shows son importantes. La gente está empezando a comprarlos más, gracias en parte al buen trabajo de promoción que se está empezando ahora a hacer en televisión, pero necesitas transportar esto a PPV. De esta manera penetrarás en nuevos nichos de audiencia y recuperarás el interés de antiguos aficionados. La tercera fecha de la gira por Reino Unido, celebrada en Londres, fue el mejor evento de todo el año, ¿por qué no puede trasladarse esta calidad in-ring a los PPVs? ¿No interesa? Tienes las herramientas y me demuestras que todavía sabes hacerlo bien ROH, ahora es el momento de arriesgarse y llevarlo a la gran pantalla, a un PPV, y ver cómo reacciona la gente. El resultado, estoy convencido, sería fantástico.

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La situación actual de ROH, como he expuesto a lo largo del artículo, es muy mejorable. Pero esto, a diferencia de la creencia popular, no quiere decir que el producto actual sea malo. ROH ofrece unos eventos y una programación televisiva dirigida a un nicho de mercado que prefiere la acción sobre el ring al entretenimiento y las historias. La fórmula, con sus problemas, le funciona y le permite seguir creciendo. Hay muchísimas cosas que deben mejorarse, pero parece que la empresa sigue el camino correcto y va, poco a poco, trazando un futuro que cada día parece más interesante.
2017 se presenta como un año experimental para ROH. Las llamadas a ser estrellas de la nueva generación (Adam Cole y Kyle O’Reilly) abandonarán la empresa. Es tiempo ahora de apostar por el midcard, traer a gente nueva con ganas de comerse el mundo y de arriesgar, sobretodo de arriesgar. Darle campeonatos y relevancia a gente que en condiciones normales no lo hubieras hecho. Estoy seguro de que darán el 110% por la empresa. Las transiciones son épocas extrañas, pero no por ello tienen que ser negativas. Quién sabe si de aquí saldrán las futuras estrellas que dentro de 5 años estarán luchando los lunes y martes por la noche en RAW y SmackDown.
El año 2017 huele a cambio. Los eventos vuelven a tener nombres independientes, como antaño, y las carteleras para los próximos tres meses son muy interesantes. Se vienen grandes shows. La celebración del 15 Aniversario tiene que ser el punto de inflexión, la noche en la que las estrellas de los próximos 15 años deben brillar más que las leyendas de décadas anteriores. A partir de aquí, todo vale. Habrá momentos bajos, eso tenerlo por seguro, pero se vienen tiempos de cambio. ROH está en plena metamorfosis y algo me dice que sus alianzas internacionales le serán de gran ayuda estos meses, en especial la que mantiene con el CMLL y la que anunciarán en los próximos meses (RevPro y STARDOM parten como favoritas). Puede que ROH haya dejado de ofrecer “el mejor wrestling del planeta”; pero sigue siendo una alternativa real con un producto diferenciado. Y, por encima de todo, sigue siendo la empresa que me hace disfrutar como si fuera un niño pequeño. Porque como dirían los propios luchadores: This is Ring of Honor, and this is profesional wrestling”.