Fan de Emma en un live show



El sábado 12 de noviembre tuve el placer de asistir al house show que tuvo lugar en Madrid. Era el segundo de este tour que se celebraba en España, y lo hacía 25 años después del primer live de WWE en el país.

Se sabía de antemano que iba a ser un sold out, y así se confirmó cuando media hora antes de empezar, el Barclaycard Center ya estaba casi lleno. Se presentía un buen ambiente, y en líneas generales, lo hubo.
Antes de ver a las primeras superstars de SmackDown Live bajar por la “rampa”, salieron Costilla y Del Mar con su típico saludito de despedida, para ir calentando.

Pasamos a lo bueno de verdad, aunque bueno a medias. Un 12-men tag team match como opener, en el que el público no había terminado de meterse: muchos no sabían a quién apoyar ni a quién abuchear, además de que no estuvimos muy animados. Ganaron los faces.


Seguimos con un Apollo Crews vs Curt Hawkins. Un match corto en el que Apollo consiguió algo de respaldo, sobre todo tras aplicar su spin-out powerbomb.

Baron Corbin vs Jack Swagger. Éste fue bastante extraño, primero porque Corbin fue apoyado (raro con este tipo de público), y segundo, porque éste debería estar vendiendo una lesión, cosa que no hizo, y muchos éramos conscientes de ello. Hubo algún “deberías estar lesionado” y un poco de apoyo a Jack. Otro match corto que acabó con el End of Days.

Hasta aquí, nada realmente interesante. A partir del siguiente match, el ambiente ya era bastante más disfrutable, y es entendible, pues llegaba la reina de Smackdown, la segunda mujer más apoyada de la noche. Tras la deslumbrante entrada de Naomi, aparece Nikki Bella con un buen pop (aunque me esperaba más) para ayudarla a enfrentar a Natalya y Carmella. Reacción justita para Nattie y un buen heel heat para Carmella. Nikki se sacó de la manga un STF y una spear bastante curiosa. Entretenido tag que acabó con el Rack Attack “renovado”.

El siguiente nos traía la defensa titular de Ziggler contra The Miz. Seguramente haya sido el mejor y más entretenido match de la velada. Ziggler algo over y The Miz haciendo que cada euro pagado por los que estaban en ringside valiera la pena. Genial presentación de la IT Couple, como nos tienen acostumbrados. Hubo un intento de “This is awesome”, apoyo a Dolph y sentimientos encontrados con Miz, que acabaron inclinándose por los abucheos. Hubo algunos nearfalls que se disfrutaban cada vez más y que se acabaron con un superkick. En medio del match, aparece Daniel Bryan con la mayor reacción de la noche, la arena se enciende con el YES y Maryse a la calle, por querer acariciar amablemente el rostro de Ziggy.



Después de un breve descanso, se vino otro match titular, en esta ocasión por el título femenino. Alexa tenía sus fans (no me preguntéis los motivos :v), pero Becky se llevó la gran aceptación. Un match que fue del agrado del pabellón, ambas lucieron muy bien y supieron mantenernos metidos. Finalizó con un dis-arm-her para felicidad de los madrileños.

Como pre-main-event tuvimos a Kane y American Alpha, triunfando sobre los Wyatt (Orton incluido). Kane inexplicablemente over y, como era de esperar, Orton fue el más apoyado del match. Poco que destacar, salvo la gran ovación por el RKO. AA celebra con la bandera española (en Madrid se lo podían permitir).

Ahora llegaba el match más esperado por la mayoría. Y es que Madrid ya es muy fan de AJ Styles, y Dean Ambrose tiene su fanbase muy consolidada. Además, el factor Ellsworth añadió picante a la defensa titular, pero, sobre todo, hizo que casi 13.000 personas se lo pasasen bien. AJ presentándose a sí mismo como “The King of Spain that brings the pain” y metiéndose con los fans. Todo el mundo estaba metidísmo, en parte porque sabíamos que esto estaba ya por acabar, así que nos dejamos la piel en gritar hasta el más absurdo de los rebound lariats. A destacar un par de amagos de Dirty Deeds y un nearfall tras un Styles Clash que puso a medio pabellón de pie. Sale victorioso AJ Styles tras un roll up.


Para cerrar, tuvimos un segmento post-match en el que Ellsworth aplicó su No Chin Music y Dean remató con el Dirty Deeds, para mandar a la gente contenta a casa. Ambrose levanta la bandera y junto a Ellsworth despiden el show.


En resumidas cuentas, un buen live show: animado, entretenido y mejor que el del año pasado. Acudieron todas las estrellas top de SD (menos Cena) y afortunadamente no hubo cambios de cartelera a última hora, así que pocas quejas iban a haber al respecto. 3 horas que se hicieron cortas, entusiasmo que iba de menos a más y ganas de ver qué nos tienen preparado para 2017.

- EvilEmma

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