Corazón Ingobernable

                                             

                                                      

                     El viaje de Tetsuya Naito. De la indiferencia al estrellato.





Hace años el CMLL decidió hacer una movida tremendamente arriesgada para una compañía tan tradicional como ella. Rush, un wrestler técnico (babyface) solía mostrar comportamientos poco propios de su posición. Varias confrontaciones de este tipo y con el público le llevaron a ser uno de los luchadores más odiados de México pese a ser técnico. Rush formó un equipo con La Máscara que les dio varios triunfos ante figuras importantes del CMLL. Paralelamente, la gran estrella y para muchos futuro ace  La Sombra (Andrade “Cien” Almas) empezó a mostrar un comportamiento extraño para un técnico. La situación colapsó con un ataque de los tres a Volador Jr (enfeudado con La Sombra) y a Negro Casas, Shocker y Mr Niebla. Habían nacido Los Ingobernables y pese a sus acciones, jamás se identificaron como rudos. Durante largo tiempo dominaron CMLL enfeudándose con cualquiera que no fuera de su stable, generando uno de los productos más frescos e interesantes del panorama mexicano.

Y eso nos lleva a la actualidad. En 2015, Tetsuya Naito, un babyface sin rumbo pero con la enorme responsabilidad de ser main eventer e incluso en un principio de sustituir al ace de la empresa, Hiroshi Tanahashi, se encontraba perdido. Pese a ser una fuerte apuesta de futuro desde el principio de su carrera, en aquel momento estaba en una pésima situación. Tras ganar el G1 Climax 23 regresando de una grave lesión fue rechazado por el público al punto de que NJPW movió, previa encuesta al fan, su lucha garantizada gracias al G1 por el IWGP Heavyweight Championship al Co-main event de Wrestle Kingdom 8, el Wrestlemania de NJPW. Shinsuke Nakamura vs Hiroshi Tanahashi por el IWGP Intercontinental championship fue el main event.





Esto llevó a Naito a vagar por el mid upper card de la empresa perdiendo más y más interés hasta que se anunció que Naito iría a una gira con los socios de NJPW, el CMLL a mediados de 2015.
 La sorpresa estuvo en la rueda de prensa en México. La Sombra (su compañero tag ocasionalmente en NJPW) apareció para anunciar que Naito se unía a Los Ingobernables.


Tras el tour, ya nada sería igual. Naito  volvió a NJPW en el G1 Climax 25 con un atuendo, actitud y finisher completamente diferentes. El (demasiado) entusiasta y simplón babyface había dado paso a un pasota trajeado que destilaba desprecio por sus rivales y mostraba una enorme apatía. Atacaba a sus rivales después del combate, les despreciaba, golpeaba al referee… Ante la petición de respeto y la orden de no tardar varios minutos en entrar al ring y quitarse su traje Naito respondía algo simple: Tranquilo. Los abucheos eran incesantes especialmente ante gente como Shibata. Pese a no ganar su bloque, logró victorias sobre gente como Tanahashi y AJ Styles que le devolvieron una enorme notoriedad. El fenómeno de los Ingobernables fue aumentando a medida que pasaron los meses mientras entró en feudo con Meiyu Tag (Shibata y Goto)


Naito incorporó a un retornado Watanabe como EVIL, fundando la franquicia japonesa de los Ingobernables: Los Ingobernables de Japón al que se les uniría otro retornado (De lesión en este caso) BUSHI. Tras una dura derrota en las finales de la World Tag League ante GBH y ante Goto en Wrestle Kingdom, Naito se recuperó ganando la New Japan cup, que le otorgó la posibilidad de aspirar a cualquier título singles de su categoría de peso. Eligió el IWGP Heavyweight championship de Okada al que derrotó en Invasion Attack tras la aparición sorpresa del nuevo Ingobernable, SANADA. Lo curioso aquí no fue solo su victoria, sino que pese a ser el heel y enfrentarse a alguien tan querido como Okada el Sumo Hall rugía a favor de Naito. Ya fue una sorpresa ver como el Korakuen animaba a Naito de manera tan intensa en la NJ Cup ante uno de los más queridos, Tomohiro Ishii. Naito celebró arrojando el título por los aires en una muestra de absoluto desprecio por el legado y la tradición de la empresa nipona.

Naito se ha convertido en un icono del wrestling japonés, y si el puroresu estuviera en los niveles de popularidad de los 90, sería un icono de la cultura pop japonesa. Naito no es solo un wrestler de elevada importancia. Naito representa la rebelión ante los valores más tradicionales de la sociedad japonesa y que allí son tan respetados. El trabajo duro y el sacrificio, así como el honor pero también y quizá más importante es su falta de motivación y apatía. La sociedad japonesa no concibe a un trabajador no dando el 100% y mostrando poco interés abiertamente. No concibe a una persona que haga lo que supuestamente ama desprecie de tal manera su modo de vida. El Ingobernable Tetsuya Naito se convierte en un símbolo de rechazo a esas tradicionales cadenas que oprimen a los japoneses pero que tanto respetan. Naito se convierte en una vía de escape para ellos y por eso es tan aclamado incluso para un público como el japonés que respeta mucho el kayfabe, ovacionándolo de manera atronadora incluso ante favoritos de la talla de Okada y especialmente Ishii.


Esto no es casualidad. Muchos japoneses se hartaron del “Gambaru” el modo de vida basado en la sobriedad, el respeto, esfuerzo y el orden pero también en una constante presión social. Las recientes crisis económicas (la economía de Japón lleva varios años estancada) y especialmente el desastre del tsunami que también provocó la fuga nuclear de Fukushima cambiaron la perspectiva vital y social de muchos japoneses (uno de ellos, el mismísimo Shinsuke Nakamura) que ahora buscan modelos de conducta y ocio más rompedores y diferenciadores.

Tanahashi ha representado el epítome de la corrección y el carisma y su status sigue siendo incuestionable, pero es también incuestionable que lo más rompedor de la empresa ahora mismo es quien hace unos años era su  fallido refrito y ahora es su antítesis.

El horizonte de Naito se ha despejado bastante. Omega ha recibido un fortísimo push con intención de mantener al público internacional vía Bullet Club pero Naito parece la verdadera apuesta de la empresa. Son muchos años en la compañía y al fin ha encontrado su sitio. Naito no es joven pero tampoco un veterano por lo que aún le quedan varios años sabiendo que además se mantendrá fiel. Okada parece ser el relevo del ace pero ha quedado desbancado en ventas de merchandising (no aparece en el top 10 de los últimos meses) totalmente por los Ingobernables y ahora mismo está muy lejos de lo over que está Naito. 


Tampoco conviene olvidar el brillante presente y futuro del resto de sus miembros. Gente que también tiene historias similares detrás. SANADA pasó de promesa de varias compañías menores en Japón como Wrestle 1 y la menguada AJPW así como de TNA a caer en el olvido. El colorido Seiya Sanada volvió al circuito con una nueva y rebelde actitud. EVIL era un Young lion cedido en ROH llamado Watanabe que como señor oscuro ha encontrado un hueco en el mid card tras un sólido año. Por último, el desaparecido BUSHI volvió de su lesión renovado y vía tributos a México y Asian Mist es el campeón Jr de la empresa.

Ahora que es Naito campeón Intercontinental y que WK se acerca todo apunta a una victoria ante Tanahashi que le consolide en el segundo peldaño del escalafón para ya dar el definitivo salto a lo más alto del puroresu en 2017. Su fuerza en la compañía unida a las opciones en México y USA le situan como la pieza fundamental junto a Okada en años venideros.

 Power Struggle se aproxima y pese a apenas haber matches anunciados en cartelera y a la lesión del main eventer para ese evento Michael Elgin (sustituido por un casi Don Nadie en Japón como Jay Lethal) el evento colgó el cartel de “No hay billetes” para un evento secundario en el gran Osaka Prefectural Gymnasium. Sólo hay una explicación, los 4 matches de los Ingobernables de Japón (SANADA vs Tanahashi, EVIL vs Shibata por el NEVER, BUSHI vs Kushida por el Jr heavyweight championship y el evento principal con Naito y Lethal por el IWGP IC)  ya anunciados.

Viendo esto, solo queda concluir que si como todo apunta, LIDJ no son una moda pasajera sino un fenómeno que ha llegado para quedarse y el activo más importante de la compañía nipona. Todo apunta a que lo último que se oirá en el G1 Climax 27 y en Wrestle Kingdom 12 será: “NOSOTROS, LOSSSS   IINGOBERRRRRNAAAAAABLES… DE  JA-PÓN!”

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